Saturday, November 26, 2011

Real Transformers, Fórmula 1 en Singapore

Holaa!! Aca estoy!! Como siempre: lo urgente no deja tiempo para lo importante, (frase de una grande: Mafalda), pero finalmente me senté a escribir porque ya se convirtió en urgente para mí, por supuesto tiempo no hay, no sé porque el tiempo y yo tenemos una relación muy mala, yo siempre quiero más y el solo tiene lo que tiene. Ya sé que para mejorar esta relación debo seguir sus reglas pero créanme no me es tan fácil. Igual sigo en la lucha.

Tengo muchos nuevos lugares y experiencias para compartir con ustedes sobre mis días en Singapore, pero voy a empezar por lo primero y les voy a contar sobre mis vivencias en la Fórmula 1 que fue mucho más que una carrera de autos.
Singapore se asocia indefectiblemente con la carrera de Fórmula 1. El primer libro que me compré sobre Singapore tiene en su portada la foto de un auto de ésta carrera (Culture Shock! Autora: Marion Bravo-Bhasin). Mucha gente conoce Singapore gracias a este evento, hay que decir que es el único circuito del mundo en donde se corre de noche. Lo cual lo hace aún más especial. Está claro que desde afuera es común relacionar ésta ciudad con la carrera. Pero ahora les voy a contar como lo viví desde adentro. Debo decir que yo no soy una experta en esta tema, incluso para escribir este artículo estuve investigando un poco sobre todo este mundo de la Fórmula 1. Así que como siempre van escritas mis sensaciones desde un lugar de principiante espectadora.

Para ponernos en clima voy a definir que es la Fórmula 1, puede ser básico para muchos pero interesante para otros: Fórmula 1 o F1 es la clase más alta de carreras de autos de una sola plaza que existe. Con el término “Fórmula” se designan a una serie de reglas que los autos de los participantes deben seguir. Los autos de Fórmula 1 son considerados los más rápidos que existen y pueden llegar a velocidades de 360 km/h. El circuito en Singapore tiene 7073 km, se corre en la calle y de noche. Si vamos a los números, encontré que en Singapore se vendieron 82,000 entradas por día en internet, son tres días: http://www.singaporegp.sg/race/race_schedule.php pueden ver con más detalle en el link que les dejo antes pero básicamente hay un día de práctica, otro de calificación y el ultimo es la carrera.

La carrera de Fórmula 1 como evento es vista por 465 millones de televidentes en vivo en todo el mundo, lo trasmiten en 200 países y se estima que asisten como espectadores a la Fórmula 1, 350 millones de personas en todo el mundo cada año. Los números claramente dicen que a mucha gente le gusta.

Yo nunca entendí muy bien esa pasión, solo lo veía por TV y escuchaba ese ruido todo el tiempo. Me parecía lindo ver los lugares que mostraban, obvio que la tecnología que manejaban no me era indiferente, sabía que mucha gente trabaja atrás de lo que se ve; y por supuesto manejar un auto a esa velocidad, para mí era algo loco, me preguntaba para qué? Porque corren y la gente porque lo mira? Quizás porque yo nunca he conducido un auto, lo veía aún más lejano.

Pero obvio que soy fanática de vivir cualquier experiencia que la vida te presente, me encontraba en ésta ciudad del sudeste asiático donde se corre la Fórmula 1 (más +) mi marido va (más +) mi suegro viene desde Argentina en esta fecha especial para ir a la carrera (Igual =) voy.

El clima era muy diferente en Singapore, en la radio y la televisión, publicidades en periódicos y hasta ofertas de descuentos en compras de todo tipo, toda la gente hablaba de eso. Los precios de los hoteles se disparan a los cielos y los autos caros como Ferrari y Lamborghini empiezan a reproducirse por las calles. El circuito es en pleno centro y las barreras de contención ya están colocadas desde hace tiempo. Las tribunas con asientos para los espectadores empezaron a aparecer, también luces y todo tipo de anuncios en las calles.

Nosotros compramos entradas para ir el día de la carrera. El clima se podía sentir. En todos lados aconsejaban ir en transporte público preferentemente en metro (subterráneo) ya que las calles por supuesto estaban cerradas. La carrera era a las 8 pm, nosotros emprendimos camino a las 3 pm, la verdad yo estaba emocionada. Ya llegando podíamos ver ríos de personas caminado en la misma dirección, muchísima gente especialmente entrenada para ayudar a ubicarse en las diferentes entradas al circuito. Todos los espectadores teníamos unas credenciales que fueron escaneadas a la entrada, lo que hizo el proceso súper rápido. Apenas entramos vendían un “Kit de supervivencia” que consistía en pocho de plástico para la lluvia, y unos tapones para los oídos. Todos compramos el kit sin dudarlo.

El circuito tenía zonas a las que podías acceder según la entrada que tenías. Nosotros entramos a nuestra zona y realmente fue una sorpresa para mí, se podía caminar por horas por allí, había DJ con música en vivo, comida de todo tipo. Eso era un gran predio de entretenimiento. Incluso había algunas zonas donde se podía ver la carrera en pantallas gigantes en un bar tomando alguna bebida. En fin que caminamos un poco y los expertos encontraron una buena zona donde instalarnos, con nuestra entradas se podía elegir donde estar pero había que llegar temprano.


Así que nos colocamos después de una curva y allí esperamos pacientes. La gente iba llegando, mucha mucha gente. Primero hubo una carrera “JK Racing Asia Series”, luego otra “Porsche Carrera Cup Serie”, era divertido, por ahora nada súper impresionante según mi perspectiva. Pero yo seguía disfrutando de todo eso. El ruido era ensordecedor, yo pensé que los tapones de los oídos eran para eso así que los utilicé sin dudarlo.


Finalmente vino lo que todos estábamos esperando. Los “real ones” “los verdaderos”, la adrenalina de la gente parecía flotar en el aire, y anunciaron a los pilotos que se pasearon por todo el circuito en autos antiguos. Ellos ERAN!! Yo no podía creer, a dos metros podía ver esos pilotos que en realidad eran jóvenes! Veía jóvenes de 20 años saludando la gente, los fanáticos aparecían con banderas de sus países, yo pensaba: son tan chiquitos!. Iban súper contentos y tranquilos tomado agua, saludando, con sus pantalones vaqueros, sus camisetas, gorras, y mi cabeza solo pensaba: pero son ellos los pilotos?. Por supuesto ver a Michael Schumacher en vivo y directo fue un shock, él si se veía diferente, con esa seguridad que solo puede dar la experiencia.

Ellos desaparecieron y la ansiedad se apoderó de todo el lugar, cuando finalmente empezaron a sonar esos motores se paró todo lo demás, no más gente llegando, no más movimiento, la gente no bebía, no comía, no hablaba, se congeló todo y aparecieron ellos, los Real Transformers, esos jóvenes que vi momentos atrás, se convirtieron en una sola cosa con el auto y empezaron a andar. La velocidad es algo difícil de describir, nos gusta, nos hace sentir vivos, es adictiva, no sé porque no podía dejar de mirar los autos ir tan rápido. El ruido es ensordecedor, allí comprendí el verdadero uso de los tapones para los oídos, no se escucha, ni siquiera se puede hablar con la persona del lado, tanto ruido te obliga a solo mirarlos y admirarlos. Allí van los Real Transformers, corren con la mente, manejan la velocidad y la precisión como maestros. Ellos compiten con ellos mismos y contra la física del tiempo, quieren ganarle al tiempo. Ellos tampoco tienen una buena relación con el tiempo, pero al contrario de mí, ellos lo desafían. Siempre quieren ir más rápido. Claro que como son Transformers no sienten el roce lacerante del viento a esa velocidad, no siente el calor agobiante, le ganan al miedo y manejan la concentración a niveles que los seres humanos no podemos.

Otra cosa casi embriagante es el olor a goma quemada, la velocidad quema los neumático y eso desprende un olor muy particular, todo junto es un coctel adictivo, velocidad ruido y olor. Todos quedamos atrapados por esa mezcla.


Fue buenísimo ver como todo los espectadores brillaban con la misma intensidad, esa mirada de niños que todos tenemos, no importaba raza, edad, sexo, país de origen, religión, allí todo el mundo estaba atento a los Real Transformers.
Yo la verdad no sabía quién iba primero o último, pero no podía dejar de mirar los autos, allí entendí un poco porque a tanta gente le gusta. Obviamente la concentración no fue la misma todo el tiempo, luego de unas vueltas la gente se relajó y todos siguieron comiendo, bebiendo y conversando, disfrutando de todo aquello. Pero realmente pude sentir un poco de magia por unos momentos.

Me gustó, iría de nuevo, quizás quedé embriagada por la velocidad, o la destreza para moverse de los Real Transformers, no lo sé. Pero desde luego ésto fue otra prueba más de que si la vida te da chocolate pruébalo. Se puede vivir sensaciones insospechadas.

Gracias por leer, hasta la próxima!