Wednesday, July 20, 2011

Todo Junto, Pero No Revuelto

Hola a tod@s! qué bueno están aquí! Porque hoy los invito a pasear por Arab Street. Vamos!
Arab Street es el nombre de una calle y el corazón de un vecindario en Singapore llamado Kampong Glam o districto de la herencia de Malasia, donde se reúne gran parte de la comunidad Musulmana. Está cerca de Little India (Ver Little, no tan Little India). Y según mi percepción estos dos lugares tienen en común que están muy llenos de cosas, de colores, olores. Agradablemente desordenados, únicos!.
Lo mejor por supuesto es caminar…si puedes entre tantas cosas que hay en las aceras. Para no perder nada está calle amerita ir por una acera y volver por la otra. Hay tanto para mirar, oler, escuchar, sentir que no puedes abarcarlo todo.
Lo primero que llama la atención son los negocios que venden telas. Los ojos no pueden dejar de mirar esos colores, muchos y fuertes colores. Telas por doquier, están enrolladas en tubos cilíndricos grandes que acomodan uno al lado del otro, lo que hace que todas las telas juntas formen un mar de colores. El olor también es muy particular, de donde vendrán esos hilos que forman esas telas? El olor te transporta un poco. Algunos comercios son más ordenados que otros, unos más caros que otros pero todos maravillosos. Las telas te llaman, te dan ganas de tocarlas, no sé por qué. Pero igual no quieres tocarlas porque son como inmaculadas. Pero si se puede percibir diferentes texturas en las telas. Hay maniquíes exponiendo sugerencias del vendedor, se ven tan elegantes, sin pliegues, sin mucho volado, solo dos telas. Simplemente hermoso.
Sigues caminado y aparecen majestuosas las alfombras, si señoras y señores allí están, imponentes en exposición, y de todos los tamaños. Colgadas en la paredes, en el suelo, preciosas, también quieres tocarlas o mejor dicho acostarte sobre ellas. Quizás si te subes igual vuelan y todo. Los señores que venden también parecen sacados de cuentos y a mí me parecía que siempre era el mismo señor en todos los negocios. Con sus turbantes y bigotes.
Otra maravilla de ésta calle es un lugar en donde te fabrican tu perfume Jamal Kazura Aromatics, si así como lo leen, ellos tienen las esencias, lavanda, jazmín, rosa lo que tu desees, según tus justos y tus sensaciones a los diferentes olores te hacen un perfume a tu medida.
Usan esencias naturales que ellos fabrican desde 1933.
El lugar es hermoso, las botellitas, donde se venden los perfumes son traídas de diversos lugares del mundo. El lugar tiene una música embriagante y se deja escuchar el sonido del agua cayendo de una cascada al final del local. Mágico lugar.
También hay negocios que venden canastos de todo tipo hecho a mano. Artesanías de medio oriente, mezcladas con restaurantes y cafés que despides un olor delicioso.

Hacia unos de los lados de Arab Street, se encuentra paralela una calle que te lleva directamente a la mezquita del Sultán “Masij Sultan”. Esta es una calle peatonal súper turística y está llena de negocios que venden recuerdos de Singapore, comida de todo tipo, adornos etc. La mezquita es muy imponente. Siempre hay mucha gente entrando y saliendo pero no es tan fácil acceder ya que hay que estar totalmente cubiertos, tanto hombre como mujeres. Esta mezquita tiene una larga historia que data desde 1824, aunque ha pasado por muchos estadios hasta llegar al estado que se encuentra ahora. Tiene un patio que puede albergar a 5000 personas. Participan en la administración de la mezquita un grupo de 12 miembros que representan a seis grupos étnicos: malayos, bugis, javaneses, árabes, tamiles e hindúes del norte.

Hacia el otro lado de Arab Street, opuesta a la mezquita se encuentra la calle Haji Lane. Sin saber muy bien como sales del medio oriente y como si hubieras cruzado un túnel del tiempo o algo así te encuentras de pronto en lo que yo diría que se podría definir como el Soho de Singapore.
Hay muchos negocios chiquitos de diseñadores locales. Se vende ropa, bisutería, zapatos, bicicletas, bolsos, pero todo muy fuera de lo común. Se puede ver que hubo alguien detrás pensado y haciendo arte para diseñar esos objetos.
También hay ropa vintange y algunas delicatesen dulces.

La arquitectura del lugar también es digna de mencionar, todo es muy chiquito, las ventanas, las puertas, los locales.
Todos están coquetamente pintados y decorados.
Como verán se puede pasar de un mundo a otro solo cruzando una calle.


Allí también se puede ver esas dos caras de Singapore, lo moderno, lo antiguo, lo nuevo, lo viejo. Todo junto; pero no revuelto!

Gracias por pasear conmigo, Hasta la próxima!

1 comment:

  1. me gusto y me parecio muy completo tu paseo.
    me gusto eso de que te hagan tu perfume.
    las fotos tambien ayudaron.
    muchos saludos de cassandra.

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